Riego y suelo: factores claves en la vida del palto

El palto es, junto al manzano, la especie frutal que mayor incremento ha presentado en superficie plantada en Chile durante los últimos 5 años. La tasa de plantación es de aproximadamente 1.000 hectáreas por año, lo cual contrasta con el resto de las especies frutales cuya superficie se ha estabilizado bastante.

 

El consumo de paltas a nivel mundial muestra un fuerte crecimiento durante los últimos años y entre los mercados de mayor demanda, destaca Estados Unidos que el año 2004 y 2005 recibió cerca del 90% de las exportaciones de paltas desde Chile, siendo históricamente el principal mercado de destino de la palta nacional.

Uno de los principales focos de investigación y de innovación en el cultivo del palto, es todo lo referente al riego y al suelo. Luego de asistir al Seminario Internacional sobre Manejo del Riego y Suelo en el cultivo del Palto, efectuado hace unos días Quillota, y que fue organizado por el INIA y el Cluster Frutícola de CORFO; pude percatarme del estado de la investigación y de las mejoras continuas que está experimentando el mundo de la palta.


Un aporte con experiencia


El manejo y control del riego se realiza normalmente y tradicionalmente, a través de técnicas que permiten determinar la humedad en la zona de las raíces. Sin embargo, más apropiado que medir el estado hídrico del suelo, es evaluar el estado hídrico de las plantas, a través de mediciones del potencial hídrico.

En aquellos países con agricultura más desarrollada, cada vez más productores utilizan este tipo de mediciones como ayuda para manejar y/o controlar el riego, empleando para ello distintas herramientas. El potencial hídrico es una integración de la demanda evaporativa de la atmósfera y de la disponibilidad de agua en el conjunto de suelo explorado por el sistema radicular de las plantas.

Esto último no se logra cuando realizan mediciones directas al suelo, ya sea con tensiómetros u otros instrumentos más sofisticados, donde el volumen de suelo analizado es pequeño y no siempre coincide con las zonas de mayor desarrollo de raíces de las plantas y, donde se realiza la extracción más importante de agua.

Las mediciones de carácter puntual que realizan los instrumentos que miden la humedad de suelo puede conducir a errores en la estimación del agua disponible para la planta, sobre todo en riego localizado (Goteo, Microaspersión), ya que el bulbo de mojamiento presenta variaciones importantes de contenido de humedad, que van desde saturación, bajo el emisor, hasta a suelo seco en el límite del bulbo húmedo.

Por otra parte, la medición del potencial híbrido es una forma confiable para controlar la magnitud del estrés hídrico, manejo que se utiliza en algunas especies frutales, con el fin de obtener un producto de calidad.

Es preciso destacar que lo mencionado precedentemente, ha tenido la gran validez de haber contado con la disposición e involucramiento activo de los agricultores, puesto que de no haber sido así, generalmente se corre el riesgo del fracaso de las iniciativas voluntaristas por muy atractivas que se nos presenten.

Sitios relacionados:

Ministerio de Agricultura

VI Congreso Mundial de la Palta 2007

Comité de Paltas


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